Anna Adell sobre En frontera

18/11/2022. By Anna Adell, De paseo por los limbos.

Los mojones de carretera y de frontera posteriores a la época grecorromana quedarían desprovistos de toda función apotropaica. Pero suponemos que en época medieval esas zonas-almohadilla entre árabes y carolingios, comola «marca hispánica», moteada su cordillera con enormes castillos de perfil almenado y cerca dos por oscuros fosos, o con abadías camufladas entre densos bosques, debían conservar algo de la sacralidad antigua otorgada a las zonas intermedias. En todo caso, la pátina del tiempo puede dotarlos de cierta taumaturgia. Los hitos de los linderos geopolíticos son testigos de evasiones y asesinatos, de persecuciones y de exilio, conflictos que han ido dejando cicatrices en su dermis de piedra. Así, por ejemplo, la frontera hispanofrancesa, con su collar de mojones erigidos a raíz del Tratado de los Pirineos (1659), aunque hoy en día son como dientes careados de una boca vieja, no dejan de secretar una fuerza particular. La industria turística aprovecha la atracción que ejercen las mugas (término occitano para designar los mojones) organizando rutas de memoria histórica sobre el exilio republicano por La Jonquera (el flujo migratorio de 1939 hacia Francia, tras la victoria del bando franquista).

Otro tipo de experiencias, menos interesadas en documentar y más en lo indocumentable, nos llegan del ámbito artístico. La larga caminata que realizó Marco Noris en el verano del 2017 desde Andorra hasta Portbou, equipado con enseres de montañero y bártulos de pintor, fue casi un rito iniciático. Empleó un mes para recorrer a pie trescientos kilómetros, atravesando pasos fronterizos, deteniéndose ante cada muga para realizar un apunte rápido al óleo o tinta. Pintaba la muga o algún elemento del entorno que llamara su atención. La suma de bocetos resultantes adquiriría una apariencia de inventario emocional, valga el oxímoron, pues no eran un registro frío de las mugas sino improntas de su propio estado de ánimo ante cada uno de esos hitos geopolíticos. El cansancio acumulado, las inclemencias atmosféricas, la conciencia de estar pisando una tierra que ha causado tanto trasiego… dejan su huella en el gesto, en el trazo sobre el papel o el lienzo. Noris flirteaba aquí con modelos anacrónicos de las artes (el plenairismo) y las ciencias (la exploración naturalista) para involucrar su cuerpo con un sentido casi religioso (a modo de via crucis con sus estaciones-mojones) en la experiencia de ser-frontera, queriendo conectar sentimientos antiguos y recientes de desarraigo. En frontera (2017) supone un punto de inflexión en su modo de entender la creación y la vida. El caminar anulará la distancia entre ambas, descubriendo en la trashumancia amagos de sacralidad pagana. Es curioso que el título de su última muestra, En el ligero solapamiento del cielo y la tierra (2020), nos sugiere el anudarse de Gea y Urano del que hablábamos en relación los ritos mediterráneos antiguos concretados en los mojones de los lindes. Sus propios pies hollando esos límites territoriales eran de algún modo una herramienta de arado ritual, y casi podríamos calificar de rollos sibilinos (oráculos de las Sibilas) de uso personal a sus sábanas de papel llenas de anotaciones. Frase a frase se hilan las narraciones históricas para darles coherencia, pero las vidas que se pierden por hacerlas avanzar carecen de coherencia alguna. Los hechos históricos son solo las crestas de olas movidas por corrientes subyacentes. Acciones rituales reinventadas como propuestas artísticas canalizan sinergias siempre renovadas con esos remolinos subterráneos, por muy lejanos que se encuentren en el tiempo.

Adell, A. (2022). De paseo por los limbos (pp. 117-120). Wunderkammer. https://www.wunderkammer.es/libros/de-paseo-por-los-limbos-anna-adell/

Anna AdellDe paseo por los limbos