Vida tozuda

7/12/2014 ◎ Last update: 01/11/2015 death

“La palmera”“La palmera”

7 de diciembre 2014

En el corazón del cementerio del Poblenou, entre tumbas y panteones, se encuentra una vieja palmera de frondas secas y amarillentas. Difunta entre difuntos, la palmera se erige petrificada, ahondando sus raíces en los restos de Ignacio y Casimiro.

Esta palmera es la vida que alimentándose de muerte creció alta, agrietando lápidas y rompiendo maderas hasta volverse muerte otra vez, monumento entre monumentos.

Sin embargo, el círculo de vida y muerte no estaba cerrado y quizás ya no se trataba de un círculo, sino de una espiral: fue asombroso descubrir que en el follaje pálido y caduco crecía retorcida y orgullosa una higuera de hojas verdes y brillantes.

Estaba contemplando un poderoso y esperanzador monumento a la vida.

1 de noviembre 2015

Evidentemente los jardineros del cementerio no pensaban lo mismo, puesto que ya no hay ni huella de la palmera.

Pues, nada.

Quizás lo vieron como un desafiante acto de rebeldía, pues allá donde pasa un jardinero público de Barcelona no suele quedar nada vivo que no sea lo estrictamente establecido por los protocolos del ayuntamiento. A propósito de esto, leería el documento escrito por la CGT en el febrero del 2009.